El camino de Santiago fue un antes y un después en la vida de Nacho, pues aquí descubrió que él era un caminante. Porque como él dice, este fue un camino interior, donde se marcó su primer reto: dar la vuelta al mundo caminando.
En 2013, desde el km0 de Madrid, emprendió su viaje, para regresar, tres años después al mismo punto. Recorriendo el mundo, descubriendo diferentes culturas y sobre todo, conociéndose un poco más a sí mismo.